¿QUÉ ES SAT NAM RASAYAN?
El Sat Nam Rasayan, cuyo significado en sánscrito es “relajación
ultraprofunda en la verdadera identidad”, es una antiquísima técnica de
curación Yóguica, en la que el único instrumento de curación es la
conciencia del curador. Este aprende a mantenerse en un estado de
neutralidad y silencio mental, cesando su identificación con los
contenidos de la mente. Así, percibe al objeto de curación como
inseparable de si mismo, una manifestación de su propia conciencia más
allá de cualquier interpretación o conjetura.
El curador actúa cediendo el control y sin atrapar el presente, dentro
de un estado de conciencia llamado “Espacio Sagrado” que se caracteriza
por una neutralidad carente de prejuicios. En este estado las
percepciones no se interpretan, resultando novedosas y cercanas. Cuando
el curador se mantiene así estable, su conciencia puede moverse con la
inmediatez de un músculo y toda intención puede manifestarse modificando
el plano físico. Esta experiencia resulta trascendente y transforma al
paciente.
Semejante forma de comunicación se dedica al servicio y a la curación.
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¿CÓMO SE
APLICA ESTE SISTEMA?

Al tratarse de un estado de conciencia, el Sat Nam Rasayan puede ponerse
en práctica, por ejemplo, hablando o paseando con el paciente. Sin
embargo, la manera tradicional de enseñarlo es mediante imposición de
manos. El SAT NAM RASAYAN también puede combinarse con otras terapias,
como masaje, osteopatía, acupuntura... pues aporta un conocimiento de lo
que está sucediendo en el momento de ponerlas en práctica y nos permite
introducir modificaciones sobre la marcha.

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¿QUÉ
BENEFICIOS OBTIENE EL CURADOR?
• Concede en poco tiempo al practicante un espacio de conciencia
meditativo equiparable a muchos años de practica en otras técnicas de
meditación.
• Aprende a ayudar y servir a los demás utilizando tan solo la
conciencia y la intención.
• Aumenta el grado de atención y comprensión hacia la propia vida, así
como la capacidad de respuesta creativa ante momentos difíciles.
• Las relaciones se vuelven cercanas y compasivas, sin juicios severos
ni sensación de superioridad o inferioridad. Este sistema otorga
confianza en la propia percepción más allá de ideologías y revaloriza el
poder del instinto y la intuición.
• Desarrolla la capacidad de aceptación de la realidad, aliviando la
ansiedad de controlarla.
• Aprende el poder de la intención sin apego, como fuente de
transformación. |